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ADN

En ocasiones podemos atribuir los problemas de fertilidad a la genética, ¿sabes por qué? A través de los años, los investigadores han descubierto que algunas anomalías cromosómicas pueden ocurrir durante la formación de los espermatozoides, de los óvulos o de los embriones.

¿Qué papel juega la genética en la fertilidad?

Primero, empecemos con información básica: los seres humanos tenemos 46 cromosomas, 23 que nos hereda nuestro papá y 23 de nuestra mamá, que se juntan poco después de la fecundación para dar una identidad genética única al futuro bebé. Durante la fecundación, los cromosomas contienen los genes del futuro bebé, que indicarán desde su color de cabello u ojos hasta qué enfermedades será propenso a contraer.

Pero si el orden o número de cromosomas se altera durante la fecundación, por ejemplo, cuando existen tres cromosomas número 21 en un embrión en lugar de sólo un par (que da origen al Síndrome de Down) decimos que existe una anomalía cromosómica.

Por lo general, clasificamos las anomalías cromosómicas en dos tipos:

  • Anomalías numéricas. Cuando falta o sobran cromosomas en el embrión.
  • Anomalías estructurales. Cuando se generan cambios el orden o en la cantidad de ADN de los cromosomas durante la formación embrión.

Algunas de estas anomalías provienen directamente del óvulo o del espermatozoide (es decir de la mamá o del papá) que forman al embrión; en otros casos estas anomalías pueden producirse en el embrión mismo, aunque los papás no tengan ningún problema genético. ¿Cuáles son sus consecuencias? Pueden ocasionar que no suceda el embarazo, que se produzca un aborto involuntario o que el bebé nazca con alguna enfermedad genética.

¿Cómo afectan los factores genéticos a la fertilidad masculina?

Un ejemplo es la translocación, que ocurre cuando se une material genético de dos cromosomas distintos (que no deberían juntarse) durante la creación del esperma. Con esta condición, es posible que el embrión tenga un pedazo extra de cromosoma y/o que falte un trozo de cromosoma.

Cabe mencionar que un bebé con esta condición puede heredar cromosomas normales, pero también puede heredar cromosomas con translocación o nacer con problemas de salud.

Los varones que portan problemas cromosómicos también pueden no producir espermatozoides, generando infertilidad.

¿Cómo afectan los factores genéticos a la fertilidad femenina?

Para las mujeres, la genética juega un papel muy importante en su fertilidad. Por ejemplo, un problema común son las aneuploidías (errores en el número de cromosomas en los óvulos) generadas comúnmente a partir de los 35 años y que incrementan conforme avanza la edad.

Esto reduce  la oportunidad de generar un embarazo a término, incrementa los abortos espontáneos y aumenta la posibilidad de que un bebé nazca con alguna alteración cromosómica como el síndrome de Down.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Si bien la composición genética es muy importante, no es el único factor que influye en la fertilidad. Por suerte, las parejas que tienen dificultades para concebir, ya sea por problemas genéticos o no, pueden recurrir a métodos como la fecundación in vitro (FIV),  utilizando óvulos o esperma propios o de donante.

Con su experiencia profesional, un especialista en reproducción asistida puede ayudarte a descubrir las causas de infertilidad y detectar cualquier anomalía. Para evitar un embarazo con riesgos, puede realizar un ciclo de FIV y analizar los embriones obtenidos mediante el Diagnóstico Genético Preimplantacional. Esta técnica permite transferir embriones libres de problemas cromosómicos o genéticos al útero de la paciente.

Fuente verificada: http://ow.ly/tq6z30jDImY

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