Disfunción sexual femenina 3

¿Los medicamentos pueden ayudar?

Si ha atravesado la menopausia o le han extraído el útero y/o los ovarios, tomar la hormona estrógeno puede ayudar a tratar los problemas sexuales. Si aún no está tomando estrógeno, pregunte a su médico si este es una opción para usted.

Si ha atravesado la menopausia o le han extraído el útero y/o los ovarios, tomar la hormona estrógeno puede ayudar a tratar los problemas sexuales. Si aún no está tomando estrógeno, pregunte a su médico si este es una opción para usted.

Es posible que haya escuchado que tomar sildenafilo (Viagra) o la hormona masculina testosterona puede ayudar a las mujeres con los problemas sexuales. No se han realizado muchos estudios sobre los efectos del Viagra ni de la testosterona en mujeres, de modo que los médicos desconocen si estos pueden ayudar o no. Tanto el Viagra como la testosterona pueden tener efectos secundarios graves, por lo tanto, usarlos probablemente no justifique el riesgo.

Si ciertos medicamentos están causando los problemas, su médico puede cambiárselos. Otros medicamentos también pueden ser beneficiosos.

Estrógeno

El estrógeno puede ayudar con la resequedad vaginal y el dolor durante las relaciones sexuales. Existen dos tipos de estrógeno de venta con receta: tópicos y sistémicos.

  • El estrógeno tópico (vaginal) es una crema o tableta que se inserta en la vagina. El estrógeno tópico también viene en un aro vaginal en dosis baja. No existen riesgos de salud con el tratamiento tópico, a diferencia del estrógeno sistémico, pues solo una pequeña cantidad de estrógeno llega al torrente sanguíneo.
  • El estrógeno sistémico, también llamado terapia hormonal, viene a manera de píldora, parche, gel o aerosol. El estrógeno sistémico afecta todo el cuerpo y conlleva ciertos riesgos de salud, como apoplejía y coágulos de sangre, pero estos acontecimientos son poco comunes en mujeres jóvenes y saludables que reciben terapia hormonal al aproximarse la menopausia.

Otros medicamentos

  • Los tratamientos de venta sin receta, que no contienen hormonas y tienen pocos efectos secundarios, pueden ser útiles. Incluyen cremas hidratantes que se aplican en la vagina varias veces por semana o lubricantes para la vagina, que se usan antes de las relaciones sexuales.
  • La testosterona, una hormona masculina, puede aumentar el deseo sexual en las mujeres. Los productos de testosterona para las mujeres cuentan con aprobación en algunos países. A veces se recetan dosis muy pequeñas de productos fabricados para hombres o hechos en farmacias de compuestos, particularmente a mujeres a quienes se les han extirpado los ovarios. No se ha probado la seguridad del uso de testosterona por las mujeres. Se está estudiando el tema.
  • Los medicamentos formulados para mejorar las erecciones de los hombres pueden ayudar a ciertas mujeres, particularmente si están tomando medicamentos para la depresión o tienen diabetes.

Los científicos han estudiado nuevos medicamentos para las mujeres con disfunción sexual. Un medicamento no hormonal, flibanserin, aumenta el apetito sexual, pero todavía está a prueba y aún no está disponible.

Dispositivos

Un dispositivo de venta con receta llamado Eros puede ayudar con la estimulación al aumentar el flujo de sangre a la zona genital y aumentar las sensaciones.

 

Cambios de estilo de vida

Algunas mujeres descubren que perder peso, consumir una dieta sana, hacer ejercicio, dejar de fumar y dormir suficiente ayuda a aumentar su bienestar e interés en las relaciones sexuales.

Trate de encontrar maneras de sentirse cómoda con su sexualidad. Esto puede implicar pensar en su actitud hacia el sexo de niña, buscar formas de aumentar su autoestima y aceptar su cuerpo tal como es.

 

¿Qué otra cosa puedo hacer?

Obtenga más información sobre su cuerpo y sobre cómo funciona. Pregunte a su médico sobre cómo los medicamentos, las enfermedades, las cirugías, la edad, el embarazo o la menopausia pueden afectar las relaciones sexuales.

Practique los ejercicios de “enfoque sensorial” en los que un integrante de la pareja hace masajes, mientras que el otro dice qué cosas le gustan y pide cambios (ejemplo: “más suave”, “más rápido”, etc.). Tener fantasías puede aumentar su deseo. Apretar bien los músculos de la vagina (que se llama ejercicios de Kegel) y, luego, relajarlos también puede aumentar su excitación. Pruebe actividades sexuales distintas de la relación sexual, como masajes, sexo oral o masturbación.

FUENTES VERIFICADAS: http://ow.ly/vzte30hm1Ir, http://ow.ly/JufX30hm1L5

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: